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Historia
Montesanco es una bodega familiar situada en el corazón de Teulada, en la comarca de La Marina Alta, Alicante. esta bodega se enmarca en una zona con una rica tradición vitivinícola, reconocida a través de la Denominación de Origen Protegida Alicante.
Esta región destaca por su diversidad de variedades de uva, siendo la Monastrell y el Moscatel las más emblemáticas, que reflejan el carácter mediterráneo del paisaje alicantino.
Teulada, con su clima mediterráneo y paisajes de viñedos en secano, se beneficia de condiciones idóneas para la viticultura. Montesanco elabora vinos que encapsulan esta tradición, utilizando viñas viejas autóctonas y técnicas que resalten la autenticidad de su entorno.
La bodega busca plasmar en sus productos la esencia de Alicante, integrando las características del terreno y las variedades propias de la región.
Los vinos de Montesanco no solo son una representación del terruño, sino que también destacan en su producción ecológica y biodinámica, lo que se alinea con tendencias actuales en la elaboración de vino.
Esto refuerza el compromiso de la bodega con la sostenibilidad, proporcionando un vínculo aún más estrecho entre el vino y sus orígenes en la comarca.
Filosofía
La filosofía de Montesanco se basa en una elaboración biodinámica y vegana, lo que representa un enfoque respetuoso y consciente hacia la naturaleza.
La bodega se especializa en vinos monovarietales de viñas viejas, que son una herencia de las prácticas vitivinícolas tradicionales de la zona.
En su producción, las variedades autóctonas son protagonistas, como el Bobal, que se encuentra en sus tintos 'MÓN MONASTRELL' y 'MÓN BOBAL'.
El uso de uvas certificadas como ecológicas subraya el compromiso de Montesanco con prácticas sostenibles, contribuyendo a la salud del terroir. Además, su oferta incluye vinos de Moscatel, una variedad destacada en Alicante, que reflejan los dulces y aromáticos perfiles que han cautivado a generaciones de amantes del vino.
El viñedo
El viñedo de Montesanco se sitúa en un terreno que combina el clima mediterráneo con un entorno natural impresionante, típico de la región de La Marina Alta.
Este paisaje vitivinícola se caracteriza por su belleza y diversidad, donde los viñedos conviven con montañas y un entorno costero que ofrece vistas espectaculares.
Las condiciones climáticas, junto con el tipo de suelo, son ideales para cultivar variedades autóctonas que dan vida a los vinos de la bodega.
El modo en que las viñas son cultivadas en secano, aprovechando la escasa pluviometría de la región, permite que las plantas se adapten y concentren sabores, llevando la autenticidad del terroir al vino.
Esta conexión entre el viñedo y el paisaje se convierte en un aspecto central de la experiencia enológica en Montesanco, invitando a los visitantes a sumergirse en la rica herencia vitivinícola del lugar.