Monastrell
Descripción
La Monastrell es la gran uva tinta del Mediterráneo español y el alma de los vinos de Alicante. Variedad autóctona del antiguo Reino de Valencia, ha encontrado en las tierras soleadas y secas de la provincia su hogar natural: hoy es, con diferencia, la uva más plantada de la DOP Alicante, presente en la mayor parte de sus viñedos y en el corazón de sus vinos más reconocidos.
Conocida en Francia como Mourvèdre y en otras zonas como Mataró, la Monastrell es una uva que ama el sol y prospera donde otras variedades sufren. Su capacidad para dar grandes vinos con muy poca agua la ha convertido en la compañera perfecta del clima mediterráneo del interior alicantino, en comarcas como el Vinalopó, donde el viñedo en vaso y en secano dibuja el paisaje de Monóvar, Pinoso, Villena y Novelda.
De ella nacen tintos potentes y de color profundo, rosados sabrosos y, sobre todo, el vino más singular de la tierra: el Fondillón, el histórico tinto rancio de Alicante elaborado con Monastrell sobremadurada, que fue apreciado en las cortes europeas desde el Renacimiento. Conocer la Monastrell es, en buena medida, conocer la identidad vinícola de la provincia.
Historia
El origen de la Monastrell se sitúa en el Levante español, en el territorio del antiguo Reino de Valencia. Según la hipótesis más difundida, se habría cultivado en estas tierras desde época muy temprana, ligada al Mediterráneo y a los pueblos que introdujeron la vid en la península. Su propio nombre francés, Mourvèdre, deriva probablemente de Murviedro —Morvedre en valenciano, la actual Sagunto—, lo que subraya su profundo arraigo valenciano.
Durante siglos, la Monastrell fue la base de una potente cultura del vino en Alicante. En los siglos XVII y XVIII, los vinos de Alicante elaborados con esta uva —y muy especialmente el Fondillón— viajaban por toda Europa y figuraban en las mesas de la aristocracia. Escritores y viajeros dejaron constancia de su fama, y su comercio marcó la economía de comarcas enteras del interior.
Tras el golpe de la filoxera y las transformaciones del siglo XX, la Monastrell mantuvo su presencia gracias a viñedos viejos, en vaso y en secano, que hoy son un tesoro para las bodegas. La recuperación del Fondillón y el prestigio creciente de los tintos de guarda han devuelto a la Monastrell el papel protagonista que siempre tuvo, convirtiéndola en emblema del renacimiento vitivinícola de Alicante.
Características
La Monastrell es una variedad de brotación y maduración tardías: la vendimia suele llegar a finales de septiembre y en octubre, cuando ya han pasado los grandes calores. Necesita mucho sol y un ciclo largo para madurar del todo, por lo que encuentra en el interior cálido y seco de Alicante unas condiciones ideales. Es resistente a la sequía y se adapta especialmente bien al cultivo en vaso y en secano, sobre suelos pobres y calizos.
Sus racimos son cónicos y compactos, con granos pequeños de piel gruesa y oscura. Esa piel es la clave de su carácter: aporta color intenso, cuerpo y una tanicidad notable. De la Monastrell nacen vinos con gran capacidad de guarda, que evolucionan bien en barrica y en botella, además de rosados con fuerza y los vinos dulces y rancios tradicionales de la zona, con el Fondillón a la cabeza.
Aromas
Los vinos de Monastrell destacan por su intensidad. En nariz ofrecen un perfil de fruta madura —moras, ciruelas, frutos negros— acompañado de notas que evocan el monte mediterráneo: tomillo, romero y matorral, junto a toques balsámicos, de regaliz y de tierra. Con la crianza aparecen recuerdos de especias, cacao, cuero y humo.
En boca son vinos potentes, cálidos y estructurados, de taninos marcados y buena persistencia. Los Fondillones y vinos rancios elaborados con esta uva llevan ese carácter al extremo, con notas de fruta pasificada, frutos secos, café y un largo final. Es un perfil que marida a la perfección con las carnes, los guisos y los asados de la cocina tradicional alicantina.
Ciclo vegetativo
La Monastrell es de las últimas variedades en despertar y en madurar. Brota tarde, lo que la protege de las heladas de primavera, y completa su maduración avanzado el otoño, exigiendo una larga exposición al sol. Por eso rinde al máximo en climas cálidos y luminosos como el del interior de Alicante, y en cambio no prospera donde el verano es corto o fresco.
Es una uva muy bien adaptada a la sequía y al calor, capaz de dar frutos de calidad con recursos hídricos escasos, virtud cada vez más valiosa ante el cambio climático. Prefiere suelos pobres y bien drenados, y responde de forma excelente al cultivo tradicional en vaso, que protege los racimos del sol excesivo y concentra su expresión.
Vinos con Monastrell
Finca Collado Monastrell Minimal
Finca Collado
Finca Collado Garnatxa + Monastrell
Finca Collado
Arbui
Bodegas Alejandro
Arbui V·47
Bodegas Alejandro
Bilaire
Bodegas Alejandro
Cuesta de Reig
Bodegas Alejandro
Finca Xaconero
Bodegas Mendoza
Santa Rosa
Bodegas Mendoza
Estrecho
Bodegas Mendoza
Quebradas
Bodegas Mendoza
La Tremenda
Bodegas Mendoza
Borrasca
Bodegas Monóvar
El Caire Monastrell
Bodegas Monóvar
Carabibas Monastrell
Sierra de Cabreras
La Dama Crianza
Bodegas Faelo
La Dama Reserva
Bodegas Faelo
Laudum barrica especial
Bocopa
Laudum Dulcenegra
Bocopa
Laudum Fondillón Gran Solera 1994
Bocopa
Fet a Mà
Finca Collado
Noumon
Finca Collado
Delit
Finca Collado
Enrique Mendoza Rosado
Bodegas Mendoza
Ladecan
Bodegas Mendoza
Oraval
Bodegas Mendoza
Dolç de Mendoza
Bodegas Mendoza
Culebron 1998
Brotons
Culebron 1988
Brotons
Art Excelencia
Brotons
Culebron Dulce Viejo
Brotons
Centenario Solera 1880
Brotons
Luis XIV Noble
Colec. Toneles Centenarios
Pasión de Monastrell
Sierra Norte
Vidal Balaguer
Masos
Albor de Masos
Masos
Penya del Castellet
Masos
Arcos Monastrell
Oriol Romeu
QANAT ESPECIAL DOLÇ
Oriol Romeu
Barranco del Buho
Sociedad Agricola Viñavista